Señor enséñanos a orar, Lucas 11:1.

Esta fue la petición de uno de los discípulos al señor Jesucristo después de verlo terminar una de sus oraciones. Nace pues la pregunta: ¿Por qué la solicitud de enseñarles a orar?, ellos eran hombres israelitas, que habían sido formados en las costumbres de su pueblo y educados desde su niñez en la oración, siendo una actividad conocida y bien practicada. Sin duda que veían en el señor Jesucristo, una oración diferente, algo especial en esa comunicación con Dios, que también ellos anhelaban aprender.

La oración fue parte fundamental del ministerio de Jesucristo en los días de su carne. En esa decisión de escoger sus 12 discípulos, pasó la noche anterior orando a Dios (Lucas 6:12); también la transfiguración  delante Pedro, Juan y Jacobo, fue precisamente en medio de una oración. (Lucas 9:28); por medio de las parábolas refería la necesidad de orar (lucas 18:1); y aun antes de ser entregado para ser crucificado, fue la oración la que lo fortaleció para afrontar tan grande sacrificio (Lucas 26: 39-45).

Con todo esto y mucho más, Jesucristo es un ejemplo para la vida del cristiano, donde la oración es un componente fundamental de la relación con Dios. Si hoy cualquiera quisiera hacer esa petición “Señor enséñanos a orar” con seguridad que la respuesta está en su palabra.

Con fe, Mateo 21:22 “Y todo lo que pidiéreis en oración, creyendo lo recibiréis.”

Con sinceridad, 2 Corintios 2:17 “Sino con sinceridad como de parte de Dios, y delante de Dios.”

Sin cesar, 1 Tesalonicenses 5:17 “orad sin cesar.”

En la enfermedad, Santiago 5:14 “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.”

El resultado de la comunicación sincera, continua y directa con Dios es una vida grandiosa llena de maravillas, donde el mismo señor Jesucristo sigue enseñándonos a orar cada día.

 

Para leer.

Te invitamos a que estudies la palabra, en las siguientes citas bíblicas encontrarás, diferentes aspectos que deben ser incluidos en la oración.

Mateo 9:38 por los misioneros

1 Timoteo 2 por las autoridades y todos los que estén en eminencia.  

Santiago 5:16 por los hermanos enfermos.

2 Tesalonicenses 3:1 por los ministros.

Efesios 1:17 por revelación para la iglesia.

En las próximas entregas

Continuamos en la serie: Señor, hablemos. Dios ha hablado de muchas maneras desde tiempos antiguos. Seguiremos en este estudio con el fin de  ser unos interlocutores inteligentes en ese diálogo que Dios quiere entablar con nosotros. Acompáñanos.

 

Para Terminar

Por último, piensa en la oración como un campo de acción del cristiano muy amplio y útil, en el cual el señor Jesucristo nos enseña muchas cosas maravillosas a través de su palabra, pero lo más importante, es que sea aplicada a nuestra vida, para que sea fortalecida nuestra vida espiritual. Si le permites a Dios que te enseñe a orar, tendrás un canal de comunicación directo con Dios, teniendo la certeza de que te escucha.

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