Para leer

La palabra que se traduce en la Biblia como siervos, en el idioma original, el griego, es doulos y significa esclavo. A lo largo de los años los traductores tomaron la decisión de traducir esta palabra como siervo para, por un lado, romper con la idea de la esclavitud abolida mediante una gran lucha; y por otro lado, porque en latín una palabra para traducir doulos es servus, de la cual proviene siervo.

El apóstol Pablo escribió una interesante carta a la iglesia de Roma en donde aborda el evangelio desde un punto de vista legal. Explica cómo la sangre de Cristo nos ha quitado el pecado, cómo siendo pecadores podemos llegar a ser justificados, y también dice que Cristo nos ha liberado del pecado y ahora somos esclavos de Dios.

Pero ¿Cómo es posible que seamos libres del pecado y pasemos a ser esclavos de Dios? ¿Libres y esclavos? Cuando el corazón del ser humano está lejos de Dios y de sus mandamientos, su vida cae en una profunda tristeza y sus pensamientos, actos, y palabras responden a deseos que no agradan a Dios. Por naturaleza somos practicantes del pecado.

Lejos de Dios, nuestra vida se convierte en esclava del pecado porque aunque queramos hacer lo bueno, no podemos. Algo dentro de nosotros nos lleva por el camino equivocado, damos rienda a los placeres, actuamos de acuerdo a las normas de este mundo. Es posible que el ser humano desee hacer lo bueno, pero no pueda. Es un esclavo del pecado.

Cuando aceptamos el evangelio, cuando aceptamos que la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado, nuestra vida deja de ser esclava del pecado. Entonces nuestra vida pasa a ser de Cristo porque él nos ha comprado, él es nuestro dueño; y nosotros nos convertimos en sus esclavos. Somos su propiedad. Ahora él gobierna nuestra vida.

Ahora que somos de Cristo, no sólo podemos hacer lo bueno, sino que deseamos hacer lo bueno. El fruto de nuestra vida es la santificación. Cuando somos de Cristo, solo queremos hacer lo que a él le agrada, y somos separados del pecado. ¿Cúal es el fin de nuestra esclavitud en Cristo? La vida eterna. Gloria a Dios por esta maravillosa esclavitud que nos regala vida eterna junto a quien dio su vida por nosotros.

Para leer

Si deseas saber más acerca de cómo Cristo nos ha comprado, cómo hemos dejado de ser esclavos del pecado, y cómo ahora somos de Cristo, te invitamos a estudiar cada día la palabra de Dios.

Romanos 6:22

Efesios 2:1

Efesios 2:3

Romanos 7:15

1 Corintios 6:20

1 Pedro 1:16

En las próximas entregas.

Estamos avanzando en nuestra serie titulada  Llamados a la libertad. No te pierdas nuestra próxima edición titulada Libres por su misericordia.

Para terminar.

Es maravilloso ser esclavos de Cristo. Él es nuestro dueño, él nos ha comprado con su misma vida, él tiene cuidado de nosotros, y nos dará vida eterna. Ser esclavos del pecado es vivir alejados de Cristo, y en dirección a la condenación. ¿Sigues bajo el dominio del pecado? ¿Quieres ser libre? Entrégale tu vida a Cristo, acepta su perdón. ¿Ya disfrutas ser esclavo de Dios? vive en santidad.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “118 Esclavos de Dios”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *