E Lecciones 061

Basta con ver un noticiero de televisión, leer la prensa, conversar con un vecino, o simplemente ver la sociedad para darnos cuenta que cada día caemos más hondo. Robos, muertes, violencia sin más, tragedia tras tragedia llena las primeras planas de los periódicos. Parece no haber salida.

El apóstol Pablo, que vivió en una sociedad tan perversa como la nuestra, usó estas palabras para describir lo que le rodeaba: no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron. No hay quien haga lo bueno… No hay temor de Dios.  

Estas palabras escritas hace casi dos mil años, tienen plena vigencia hoy: describen nuestra sociedad, una sociedad sin temor de Dios. El proverbista, que vivió en otra época, pero en una sociedad tan pecadora como esta, la describió así: los malos no duermen hasta que hacen algo malo; ¡no descansan hasta destruir a alguien!

No es necesario tener una máquina sofisticada para darnos cuenta que la época en la que vivimos reina la oscuridad, pero es allí donde el brillo de la luz se hace más fuerte. Solo cuando nos damos cuenta que el fondo del escenario es absolutamente negro comprendemos lo brillante de la luz del evangelio.

El apóstol Pablo, luego de su descripción del impío, dice: Pero ahora. Es decir, la descripción hecha corresponde a un antes, pero ahora la justicia de Dios se ha manifestado. Antes estábamos lejos de Dios, pero ahora somos hechos cercanos por la sangre de Cristo.

El proverbista, luego de la descripción del malo dice: pero la senda del justo es como la luz de la mañana, que va de aumento en aumento hasta que el día es perfecto.

Tanto el pero ahora del apóstol Pablo, como el pero del proverbista muestran un cambio profundo y renovador. Un antes y un después. La luz en medio de la oscuridad. La salvación en medio de la condenación. Y tú, ¿ya has experimentado ese cambio?

Te invitamos a continuar este estudio bíblico consultando algunos textos de la palabra de Dios. No olvides tomar apuntes, y ponerlos en obra.

Nos estamos acercando al cierre de la serie La senda del justo. Estamos seguros que la palabra de Dios ha llegado a tu corazón, deja que Cristo transforme tu vida con su poder.

Aunque el panorama parezca terrible, la oscuridad llene la tierra, y sociedad cada día se derrumbe más, no puedes olvidar que hay un camino ejemplar. Que la vida del justo florece y alumbra, que la vida del cristiano ha sido iluminada con la verdad del evangelio.

¿Vives una vida ejemplar? ¿Tu vida es como la senda del justo? ¿Ahora estás cerca de Dios gracias a su obra en la cruz? Aún hay tiempo.

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