E Lecciones 058

Malvado, no aceches la casa del justo,

no destruyas su morada;

pues el justo cae siete veces y se levanta,

pero los malvados se hunden en la desgracia.

Proverbios 24:15-16

No sé tu situación, pero de las dos clases de hombres del proverbio, yo pertenecía a la clase de los malvados y estaba hundido en la desgracia. No entraré a relatar las desgracias particulares, pero el hundimiento era profundo; no tenía esperanza.


Hay una canción que cantaban anteriormente que decía:

...Todos están descarriados,

todos a una pervertidos,

No hay quien haga el bien,

ni uno siquiera.

Salmo 14:3

¿Entonces, para qué un proverbio en el que se diga que los justos se caen muchas veces, pero se levantan?

Gracias a Dios hay buenas noticias, somos justificados gratuitamente por su gracia, ¡El Señor Jesús nos rescata!

Se puede cambiar de categoría, de malvado a justo. Cuando un malvado como tú o yo se da cuenta del hoyo de maldad en el que vive y extiende la mano para que Dios le rescate por el evangelio, entonces, ocurre el milagro de ser declarado y convertido en justo delante de Dios.

En lo que sigue, el justo que ahora está limpio y libre, anda en las alturas; corre como una gacela. ¡Claro que tiene fallas! Pero no está hundido en un pozo y cuando cae se levanta. Que caiga siete veces, se levanta; no está en un pozo y el Señor le levanta.

Le valió mucho a este malvado oír esta palabra, extender su brazo en fe para que Dios le rescatara y ahora siendo justo mantenerse en la libertad, en las alturas, en el correr; levantarse si hubo una caída. ¿Regresar al pozo de la desgracia? ¡Jamás!

Te invitamos a leer los siguientes pasajes bíblicos. La Biblia es la palabra inspirada por Dios que brota en el alma

Estamos dando inicio a esta serie titulada: La senda del justo. Esperamos contar con tu compañía para juntos estudiar cómo es la senda de un justo. La próxima será la segunda entrega.

Que esta sea la oportunidad para reflexionar acerca de la condición nuestra delante de Dios ¿Eres malvado todavía? No hay por qué serlo, siendo que fuimos creados en Dios para lo bueno, Jesús te justifica. Acércate a él. ¿Eres justo pero has caído? Levántate poniendo tu mirada en el Señor. Y si estás bien: firme y con buen andar, cuídate en gratitud y alabanza a Dios.

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