E Lecciones 052

“Niña, a ti te digo: levántate”. Eso fue lo que escuchó la protagonista de nuestra historia. Jesús le dijo que se levantara porque había caído en un sueño profundo. Los adultos decían que había muerto. Y ella al escuchar esa voz que da vida, se levantó de inmediato.

Durante los últimos días había estado muy enferma. Una fiebre y muchos dolores la molestaban. Su padre, un hombre con dinero y reconocido por el pueblo, la había llevado a todos los médicos conocidos. Ninguno le había dado solución.

Su madre la amaba con el corazón, como ama una madre; y había pasado sin dormir muchas noches a la espera de una mejoría que no llegaba. Le había dado cuanto remedio le habían dicho, pero nada parecía tener efecto. La enfermedad se había adueñado de la vida de la niña, como un ladrón se adueña de un botín.

Al ver que su hija no mejoraba, y ya agonizaba, decidió ir a donde Jesús. Desde otras regiones llegaban noticias del poder que tenía Jesús de Nazareth: sanaba enfermos, daba vista a los ciegos, los paralíticos caminaban, liberaba endemoniados. Con seguridad él podía hacer algo por la niña.

Se despidieron con un beso. El padre salió en busca de Jesús, mientras la mamá se quedaba al cuidado de la niña. El viaje fue largo, la enfermedad avanzó, y la niña murió. Las noticias le llegaron al padre cuando estaba diciéndole a Jesús que por favor fuera a ver a su hija.

Todo se acabó en un segundo. La niña había muerto. No había nada que hacer. Pero Jesús, al escuchar la noticia, le dijo al padre: no temas, cree solamente.

Jesús aceptó ir a la casa de aquel padre. Efectivamente ella había muerto, pero Jesús, que es Dios, tiene todo el poder para resucitar a la niña. Entonces se le acercó y le dijo: “niña, a ti te digo: levántate”. Y se levantó. Ella nunca olvidaría la lección: cuando Jesús te dice que te levantes, hay que obedecer.

Hoy Jesús te dice a tí, con voz clara y tono fuerte, levántate. Levanta ánimo, recibe nuevas fuerzas. Aunque muchos digan que ya estás muerto, que nadie da nada por tí, Jesús sí tiene el poder de darte vida. Escucha la voz de Dios. Te llama.

Te invitamos a estudiar la Palabra de Dios. Compartimos contigo seis porciones bíblicas en donde Dios te dice que te levantes. Hay mucho por hacer.

Hemos llegado al final de la serie: Como niños. Te invitamos a compartir esta lectura, con otras personas. En nuestra próxima entrega daremos inicio a una nueva serie en donde Dios nos hablará.

La vida de una niña cambió para siempre al escuchar una orden de Jesús: Levántate. Hoy el mensaje es para tí. En el nombre de Jesús, levántate. Levántate del pecado y ven a Jesús, levántate del problema y déjalo a los pies del maestro. Levántate y entrega tu vida a Cristo.

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