E Lecciones 017

Él es el Dios Altísimo, y antes de revelarse por su nombre  le llamaron El Elyon: el más alto. En ese entonces  la bendición de él se pronunciaba en términos como estos: ¡Bendito sea Abram por el Dios Altísimo, poseedor de cielos y tierra y bendito sea el Dios Altísimo quien entregó a tus adversarios en tu mano!

Esta bendición no la pronunció Dios a lo lejos, se la dijo él personalmente a Abram porque alto no significa lejano, Alto  tampoco significa  arriba ya que el Dios Altísimo es espíritu infinito que todo lo llena y aún más. Él habita en la altura y la santidad pero también con el hombre que enternece su corazón y reconoce la  necesidad que tiene de Dios,  quien sustenta el universo con su poder.

Pasaron los siglos y los hombres siguieron llamando el Altísimo a Dios entre tanto que Dios se acercaba más y más al hombre con sus lazos de amor para bendecir y establecer su morada junto a los que le invocan.  

Llamarle Altísimo es bueno si se tiene presente  que su altura es debida a su excelencia, a lo sabios que son sus caminos y al amor que reflejan sus obras, su  salvación. Gracias al Dios Altísimo por haber establecido su habitación con los hombres, y  porque no se limitó a poner  en un solo lugar muy alto o lejano su nombre.

Dios en verdad  ha puesto muy cerca de nosotros su morada  y cuando nuestro corazón y nuestra boca reconoce su cercanía confesando que Jesús es el Señor y  creemos que Dios le levantó de los muertos entonces somos salvos.

Ahora  enaltecemos  al Señor Jesús con todo el corazón y reconocemos su excelencia, su inigualable altura. Agradecemos el amor con que el Altísimo se ha acercado a nuestros corazones y  ha establecido su templo en ellos con el fin de que vivamos con la altura que produce tener al Rey del Universo en nuestras vidas.

No hay adversario que se oponga ni problema que resulte muy difícil cuando tenemos su nombre, el nombre de Jesús, en nuestras vidas. Así que  la bendición que en nombre del altísimo se profirió a favor de Abram, es la misma que hoy se profiere a los que creen en Jesús ¡Bendito sea su nombre!

Te invitamos a estudiar los siguientes pasajes bíblicos que te muestran cómo  Dios fue llamado el Altísimo y también en los que se lee que su nombre revelado para salvación es Jesús

  • Oseas 11
  • Génesis 14: 18-20
  • Isaías 57:15
  • Salmo 91:14
  • Romanos 10:8-10
  • Filipenses 2:5-11

Te invitamos a  seguirnos acompañando en el estudio de este precioso nombre, el nombre de Jesús,   la próxima será la última entrega de esta temática que será de bendición para nuestras vidas.  

Te invitamos a elevar tu alma hacia Dios reconociéndole como Altísimo Señor, excelente  en todo aspecto; cercano a tu corazón y tus labios. ¡Solo en el nombre de Jesús hay salvación!

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