E Lecciones 014

Ese sabio proverbio antiguo dice:

Torre fuerte es el nombre del Señor;

A él correrá el justo y estará a salvo.


Buena noticia. Sin embargo,  tenemos una muy  mala noticia y es que no hay justo; ni siquiera uno, y por tanto ese lugar de refugio queda inalcanzable para todos los hombres.

Es desolador ese hecho: unos fallan más, otros menos, a veces incluso fallamos teniendo buenas intenciones y ni para qué hablar de las veces que somos injustos con toda la intención posible, con toda la alevosía.

La verdad es que al Señor no le agradó tampoco que su nombre, su lugar seguro, estuviera lejos del alcance de los hombres que con amor formó y se aseguró de que el camino a la torre fuera reparado, que los pies de todos, como pies de veloces atletas -justos-, pudiesen correr con confianza hasta la magnífica torre para estar allí sanos y  salvos.

¿Y cómo reparó ese camino el Señor? Él pagó el precio de todas nuestras faltas, él se hizo culpable: tomó nuestro lugar.  Nos justificó por su sangre y nos dio a conocer su nombre que antes nos era ajeno y distante. Su nombre y su salvación nos llegan de la mano, Jesús: nuestro Dios salva.   Su camino es ahora una gran  avenida por donde circulamos con seguridad y alegría.  

Su nombre está cerca de nuestras vidas, fluye en nuestras palabras y en nuestras canciones, pués Jesús es el Señor; aquel a  quien  Dios  levantó de entre los muertos.

¿Qué esperas? Levántate y lava tus pecados invocando su nombre: han sido las palabras de quienes nos han invitado a transitar por el camino de los justos, y  hemos sido bautizados en el nombre de Jesús. Desde entonces tenemos al nombre más grande que hay, en donde  el refugio sí es seguro.

Te animamos a indagar acerca del nombre del Señor en la Biblia, la palabra de Dios:

  • Proverbios 18:10
  • Romanos 3:10-18
  • Romanos 5:8-10
  • Hechos 4:1-22
  • Romanos 10:5-13
  • Hechos 22 4-16
Seguiremos estudiando acerca del nombre de Dios, ha habido muchas formas de nombrar a Dios, pero él mismo ha dado a conocer su nombre. Esta es la segunda de cinco entregas en que juntos estudiaremos acerca de este glorioso nombre.

Hay un camino expedito, totalmente libre y limpio por donde los pies de los justos corren y encuentran seguridad en Dios. Jesús nos justifica,  para poder correr por allí. Una  canción brota de nuestros labios:

Tu nombre es como roca,

Que afirma mis pies en la cruel tempestad;

Eres mi refugio seguro,

En tiempo de guerra tú eres mi paz;

Nombre que me ha dado la vida,

Seguro y confiado estaré;

Nombre sobre todo nombre,

Es tu nombre Jesús.

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